Morada especial es el lugar donde guardo a modo de cuaderno de campo las observaciones y sensaciones sobre naturaleza de Mi ojo morado. Ambos blogs se encuentran íntimamente relacionados.

Ardilla común (Sciurus vulgaris)

Ardilla común
Paseando por cualquier bosque de pinos es frecuente observar piñas en el suelo comidas de una forma característica, limpias y con restos del eje central , éstas seguramente habrán sido comidas por ardillas. No son fáciles de observar, ya que escapan rápidamente por los troncos, saltando de un lado a otro. Pero cuando ves una es fascinante, ese pequeño animal de tan poco peso, con esa cola tan esbelta, que le sirve de equilibrio. Sólo bajan al suelo en busca de alimento, pero a veces se las ve corretear por el suelo y si te observan, se suben rápidamente al árbol.  Las he visto en muchos lugares, en Pirineos, en la Costa Brava, en la meseta, en Central Park, pero el otro día la vi junto al mar, en un grupito de pinos sobre el acantilado de la Galea (Getxo), en la costa vizcaína.
Ardilla común
Tomadas en Cañón de Añisclo (Huesca) y en La Galea .Getxo (Bizkaia), respectivamente.

Abubilla (Upupa epops)

Abubilla (Upupa epops)
A veces fácil y a veces difícil de ver para mi. Ha habido temporadas que las he visto por la misma pista por la que yo caminaba, levantaban el vuelo y se volvían a posar un poco más lejos, y así hasta que las perdía de vista. Otras veces cuando he tenido la cámara en mis manos, me resulta mucho más difícil a pesar de verlas, se esconden fácilmente en el follaje y entonces no hay forma. 

Tomada en Jaramillo Quemado. Burgos 

Acentor común (Prunella modularis)

Acentor común (Prunella modularis)
Casi se podría confundir con un gorrión, aunque tiene el pico mucho más fino, como de curruca. Es un pájaro bastante parduzco y poco llamativo. Casi siempre lo he visto en zonas de matorrales y maleza, paseando por  bosques de coníferas en Euskadi.  Es escondedizo, aunque a veces se ha dejado retratar.
En euskera: Tuntun arrunta * En catalán: Pardal de bardissa * En gallego: Azulenta común
 Fotografía tomada en el parque natural de Somiedo. ASturias

Papamoscas cerrojillo (Ficedula hypoleuca)

Entre mis bosques, hay uno casi mágico que es  una dehesa de roble albar (Quercus petraea)  salpicada de roble negral (Quercus pyrenaica) con ejemplares de muchos cientos de años. Es una de las mejores dehesas que se conocen. Muchas veces me acerco a este rincón en la Sierra de la Demanda en Burgos y recorro cada centímetro. Se oyen los pájaros, pero resultan muy difíciles de atisbar. Cuando lo visito en los meses de abril y mayo es cuando más actividad hay, los pájaros están más afanosos bien emparejándose o recogiendo material para los nidos. Además a los árboles todavía les queda un poco para que su follaje cubra sus ramas.



Es en este lugar donde cada primavera observo al papamoscas cerrojillo, el macho es inconfundible vestido de negro y blanco y en la cabeza ese puntito blanco, a mi se me asemeja a un hábito de monja de clausura. La hembra es más parda. Es fácil verlos cuando una y otra vez van a pillar insectos, haciendo vuelos cortos y volviendo al mismo lugar de partida. 

Papamoscas cerrojillo (Ficedula hypoleuca)

 Papamoscas cerrojillo (Ficedula hypoleuca)

Trepador azul (Sitta europaea)



Entre mis bosques, hay uno casi mágico que es  una dehesa de roble albar (Quercus petraea)  salpicada de roble negral (Quercus pyrenaica) con ejemplares de muchos cientos de años. Es una de las mejores dehesas que se conocen. Muchas veces me acerco a este rincón en la Sierra de la Demanda en Burgos y recorro cada centímetro. Se oyen los pájaros, pero resultan muy difíciles de atisbar. Cuando lo visito en los meses de abril y mayo es cuando más actividad hay, los pájaros están más afanosos bien emparejándose o recogiendo material para los nidos. Además a los árboles todavía les queda un poco para que su follaje cubra sus ramas.

Si te quedas quieto en mitad del bosque es fácil ver algún pájaro que vuela bajo, hacia el tronco del árbol, luego se le ve que va subiendo por el tronco, poco a poco. Este comportamiento hace que piense en que pueda ser bien el agateador común o el trepador azul. De los dos he visto en este mágico bosque, aunque últimamente con más frecuencia al trepador azul. El trepador es capaz de subir y bajar por el tronco y tiene un aspecto inconfundible, con ese antifaz en su carita y su pico tan largo. A veces mete ruido, porque igual coge por ejemplo una bellota, y la golpea una y otra vez con el pico contra el árbol para comerla, es un ruido de golpeo que puede asemejar al de los carpinteros, pero son diferentes. Si se encuentra en este bosque es por la antigüedad del mismo, ya que suele aprovechar nidos abandonados de los picos carpinteros para acomodarlos para criar.
Trepador azul (Sitta europaea)
Trepador azul (Sitta europaea)
Si no ha sido el trepador azul y ves al otro pájaro que sube, y que nunca baja por el tronco, es el agateador, se mimetiza mucho con los troncos de estos robles y además es difícil distinguir el agateador norteño del común, son muy parecidos y además no paran quietos en su progresión. Cuando se le acaba un árbol se va a otro.

Mariposa arlequín (Zerynthia rumina)



mariposa arlequín (Zerynthia rumina)
Algún fin de semana de mayo que se ha presentado con una cara oscura, amenazante de lluvia, no me ha impedido salir a recorrer caminos de esos que acostumbro a observar. Algunas zonas cercanas a la Demanda, se mantienen bastante vírgenes, los ríos que atraviesan estos valles mantienen vegetaciones variadas, de tan a desmano que están, los campos no se aran y esto da lugar a que aquí se pueda observar la vida y a las diversas especies. Se me encoge un poquito el corazón cada vez que descubro una zona que ha dejado de ser virgen, unos árboles añosos que no hacían daño a nadie, cortados, otras zonas con signos de urbanización inminente.
Precisamente en uno de estos lugares, vi con sorpresa una mariposa que para mi era nueva, no era un día de muchas mariposas pues los campos todavía no ofrecen su versión florida, tenía un vuelo apacible, y cuando se movía se posaba cerca, por lo que se la podía seguir. Por sus colores pensé que era la mariposa arlequín, pero me decía que seguramente no sería, porque debe de ser difícil de observar, de esas que están peligro, como la apolo

 mariposa arlequín (Zerynthia rumina)



Me vino a la cabeza el nombre de Zerynthtia y en cuanto llegué a casa lo miré en la guía, y efectivamente la descripción era la de ella. De la familia de las Papilionidae las alas presentan, en su cara superior, un ajedrezado amarillo, negro y rojo inmediatamente reconocible y único.
En el libro rojo de las especies está incluida como endemismo las variedades cantabricae y minima, no sé que variedad será pero pueda ser incluso la cantabricae por la zona donde la he observado. Por tanto es un bien preciado a conservar. La he vuelto a ver en otro lugar, no demasiado lejano al primero, ésta más apagada de colores. Tiene que ser en esta época, en mayo en la zona norte y tenemos el privilegio de que no vuela más que en la península ibérica (quizá en alguna zona en Francia).

mariposa arlequín (Zerynthia rumina)



Una característica de esta especie es que para su desarrollo tiene que existir las plantas del género Aristolochia. Género que se desarrolla silvestre en zonas de clima seco, cerros, espacios abiertos y soleados. Dada su escasa presencia ha hecho que en algunas provincias se hayan creado microrreservas para la conservación de esta especie de mariposa.


Por otro lado, yo creo que el afán coleccionista de especies raras hace que las poblaciones mermen en demasía. Si uno busca en internet algo acerca de esta mariposa no es difícil encontrar páginas donde aparecen ejemplares con precio para su compra, como si fueran objetos cotidianos de consumo. Ejemplares que aparecen pinchados con finos alfileres para su observación y adjunto a ésto especialistas en su caza y captura.

mariposa arlequín (Zerynthia rumina)

Yo prefiero que vuele libre y me basta con haber podido sacar una fotografía que es testigo suficiente de su presencia.

Herrerillo común (Parus caeruleus)


Entre mis bosques, hay uno casi mágico que es  una dehesa de roble albar (Quercus petraea)  salpicada de roble negral (Quercus pyrenaica) con ejemplares de muchos cientos de años. Es una de las mejores dehesas que se conocen. Muchas veces me acerco a este rincón en la Sierra de la Demanda en Burgos y recorro cada centímetro. Se oyen los pájaros, pero resultan muy difíciles de atisbar. Cuando lo visito en los meses de abril y mayo es cuando más actividad hay, los pájaros están más afanosos bien emparejándose o recogiendo material para los nidos. Además a los árboles todavía les queda un poco para que su follaje cubra sus ramas.

Entre los que siempre veo se encuentran los pinzones, también son frecuentes el carbonero común, y el herrerillo común. A veces pasan no sin cierta escandalera los mitos.


Herrerillo común
El herrerillo común es fácilmente localizable en muchos lugares, no sólo en bosques sino también en otras zonas menos arboladas. Cuando no han brotado todavía las hojas y sólo se ven yemas en los árboles o arbustos se les ve con una gran actividad alimentándose. Casi no paran un momento.